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Marketing B2B: Seguramente, alguna vez  has soñado con obtener un contrato lleno de ceros a la derecha,  con una  gran empresa  de prestigio,  sólido capital e inmunidad financiera. Déjanos decirte algo: si algunos lo han conseguido es porque no es difícil, solo necesitas poner tu esfuerzo en lo que se conoce como marketing B2B;  es decir, mercadeo de empresa a empresa (B2B son siglas en inglés que significan Business to Business). Una técnica,  perfectamente diferenciada, cuyo objetivo es lograr que tus servicios o producto despierten el interés de otra empresa, en lugar de un consumidor individual.

¿Qué es el marketing B2B?

Es un trabajo que tiene ciertas reglas y obedece a características particulares. “Mercadear” un producto o servicio con este objetivo, abre una manera distinta de darte a conocer y establece paradigmas a los que no estás acostumbrado; por tanto,  comprender las peculiaridades de este tipo de estrategia y situarte dentro de ellas exige una actitud muy precisa: tu pequeño emprendimiento,  que funciona desde la mesa de comedor de tu apartamento,  no es menos importante,  ni menos sólido que Coca Cola;  de modo que,  a la hora de hablarle a Coca Cola, o te sitúas a su nivel o pierdes. Esa es la base del marketing B2B. ¿Suena raro? Si, lo sabemos; pero esas técnicas un poco tomadas del movimiento esotérico,  tan de moda, a veces dan resultados.

Las relaciones en el marketing B2B

Lo segundo, se trata de colaboración y relaciones entre empresas, eso comienza en la puesta en práctica de un nuevo estilo que, a su vez,  parte de un principio obvio: las necesidades de un consumidor no son las mismas de un empresa pues,  las de la empresa están motivadas por dos palabras mágicas: rentabilidad y productividad en un entorno de estrategias de marketing digital b2b. Es decir, si tu oferta no puede garantizar resultados concretos en esas sensibles áreas, ni te molestes en hacerla. Una empresa contrata un servicio o adquiere un producto para ser más eficiente, funcionar mejor y sacarle rendimiento posterior inmediato.

Eso complica un poco las cosas en un sentido inicial: en el B2B,  comunicarnos con nuestro cliente se hace un poco más difícil; pues, para empezar, lo primero que hay que tener claro es ¿a qué persona de la empresa debo hacerle llegar mi mensaje? Lo piensas y te das cuenta enseguida que tu nicho está mucho mas segmentado; pero, además está mucho más competido. No es fácil comunicarse con ellos por canales generales, como redes sociales.

Ferias, encuentros y mucho más

En general, el marketing B2B echa mano de recursos tradicionales de mercadeo tales como la presencia en ferias o encuentros profesionales; pero, incorpora campañas de email, estudio de necesidades específicas y contenido de valor que de realce a nuestro perfil empresarial.

Nunca es suficiente el empeño que pongamos en mantener un altísimo perfil, libre de problemas y comprometido con causas que aporten valor al mundo empresarial de hoy. Una práctica sana de mercadeo B2B no es otra cosa que el establecimiento de una sana relación entre amigos que necesitan uno del otro; lograr eso requiere trabajo que redunde en valor.

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